La imagen congelada contra el metal en movimiento

Hace una hora Felipe Zapico mostraba en Facebook una foto de un helicóptero de las fuerzas de seguridad al que espantaba con su cámara.

Recuerdo que hace años en EL PAÍS se publicaba una foto que había ganado un premio de fotografía. En la imagen en blanco y negro un fotógrafo, desde el puesto de copiloto de un utilitario, plasmaba el momento en el que un coche de la guardia civil les sobrepasaba por la izquierda. El agente que acompañaba a su pareja les grita apuntándoles con su revolver, con los ojos casi cerrados, como si fuese el instante anterior al de apretar el gatillo.

Leo de memoria el pie de foto: EL FOTÓGRAFO DISPARÓ PRIMERO.

He buscado en "google images" sin éxito: aparecen fotos de ejecuciones, de soldados, de mundos terceros, de guerras con demasiada trastienda... nada de blogs de gente armada con dioptrías en lugar de balas.

¿Habré imaginado la foto, el premio, un mundo donde la luz se plasme antes que penetre la oscuridad? Porque en mi realidad los fotógrafos mueren como Juantxu Rodríguez: con la lente estallando en el cerebelo.

Tal vez lo haya imaginado todo. Tal vez deba buscar en mis pesadillas sobre las situaciones que nunca debieran fotografiarse y que, finalmente, nunca hubo objetivos que las denunciasen. Tal vez Zapico tenga razón y los pilotos de helicóptero de la fuerza sepan que la realidad que atrapa la foto es la del momento pasado, la del momento muerto: la certeza de lo efímero.

Una lástima que las fuerzas sean adoctrinadas contra Roland Barthes.


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1 comentarios:

Jesús Ge | 17 de abril de 2011, 9:52

Ay, amigo Cisco, no todo está en Internet.

¿Has buscado en libros de Centelles o de Catalá Roca? Me suena más a eso.

Un abrazo.