el café cortao

Acción perfórmica pacífica de solicitud de restitución íntima de respetos y deudas entre el Gabinete de Iniciativa Joven de la Junta de Extremadura y un servidor:

Desayuno del 1 de septiembre de 2010

Buenos días:

Están ustedes invitados a la degustación de este café y este churro, símbolos antagónicos del pelotazo cultural, creativo y empresarial que las voces inglesas del desayuno –el coffee break- y la icónica bollería francesa –el cruasán- quieren abanderar en esta sociedad extremeña donde el trabajo y la imaginación se ven literalmente castrados por el mayor contratista: LA INSTITUCIÓN.

Los profesionales de la cultura que estamos intentando llevar a cabo nuevas iniciativas laborales y empresariales dentro del marco de la cultura tenemos que salvar un extenuante, caro y largo aprendizaje imposible de realizar dentro de nuestras fronteras autonómicas. Ese peregrinaje nos hizo participar fuera de nuestra región en eventos y manifestaciones culturales que vemos posibles y necesarias aquí: el lugar de donde somos y donde queremos vivir.

Para llevar a buen puerto estos proyectos hemos aceptado hacer trabajos alejados de nuestras disciplinas profesionales: tareas en negocios familiares, hostelería, repartos, etcétera. Con esos trabajos hemos logrado vivir –pagar una vivienda y llevarnos comida a la boca-y robar tiempo para seguir formándonos y elaborar obra en nuestros talleres de vídeo, obra gráfica, literatura, música... llegando a tener nuestros foros de intercambio cultural donde compartir experiencias y proyectos con otros artistas, profesionales y colectivos.

Todas estos sacrificios se ven ignorados y devaluados cuando LA INSTITUCIÓN nos invita a participar en foros donde nuestra participación queda desfasada: Unas porque se nos solicita un trabajo colaborativo gratuito con colectivos foráneos que presuntamente vienen a enseñarnos una técnicas con la que nosotros nos desenvolvemos y manejamos desde hace más de diez años; otras porque somos contratados para eventos mal organizados donde además de sufrir una falta absoluta de profesionalización en la producción vemos como nuestras facturas se eternizan en el pago pese al compromiso temporal con que fueron pactadas.

No queremos seguir trabajando para LA INSTITUCIÓN a este precio: ni de forma gratuita ni a plazos –respectivamente-. Entendemos este desprecio y esta morosidad como un insulto.

SOLICITAMOS
que se tomen las medidas necesarias para solventar estas faltas de respeto generalizadas con toda manifestación cultural y artística no subvencionada. Esta ignorancia y menosprecio institucional a los artistas y profesionales culturales por parte de la INSTITUCIÓN, reflejada en sus desorbitados y costosos medios de propaganda a modo de intervencionismo, va en contra de nuestras pretensiones como comunidad de tener una voces democráticas, libres y diversas.

Un saludo y buen apetito.

0 comentarios: