videojuego

Ayer alquilamos un videojuego para la x-box: Bioshock 2. Estábamos metidos en el asunto cuando recordé La ciudad de los niños perdidos de los autores de Delicatessen. Esta ucronía nos mete debajo del mar a buscar niñas secuestradas que debemos salvar, acompañar u ordeñar (están llenas de una droga fosforescente que podemos quitarles de un tirón, o poco a poco, que nos sirve de energía para sobrevivir o seguir disparando rayos eléctricos.)
Me dio por buscar el bar del Antonio, que canta Josele, o el de los Deus, mientras sorteábamos drogadictos de algas que nos intentaban fulminar. Niñas no encontramos ninguna, por ahora.

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