las buenas noticias

Hace tiempo que llevo contando mi vida a impulsos, contando la historia a impulsos. Los momentos radicales de la existencia se manifiestan con malas noticias: los cambios se producen porque algo malo o inesperado altera nuestro modus operandi. La vida es un cálculo diario de lo que deviene: arreglamos constantemente el mundo a base de reubicar las alteraciones que se producen en nuestra relación con familia o amigos, y nuestra afectación por las realidades sociopsicoeconómicas externas que hacen que comprar el pan sea más caro, esté más lejos o sea de menor calidad. Cambiamos porque algo externo nos toca y hay que reaccionar alterando nuestra conducta o profanando nuestros principios. A pesar de la catástrofe que asola al vecino globalizado, esté en Chile o Haití, nuestra realidad no se trastoca si la inundación no ocurre en nuestra aldea, si el terremoto no hunde la casa nuestro proveedor, si el tsunami no mata al jardinero de nuestro Edén.
Tengo buenas noticias que han alterado mi vida y, cómo las tildo de buenas, creo que son positivas. Sin embargo las buenas noticias son tan comentables, aún por su indiscutible realidad, que su sentido puede distorsionarse para parecer malvadas, interesadas o egoístas.
Hace unos días sé que mi mujer, pareja y compañera está embarazada. Esperamos un bebé, una luz.
Estoy feliz, absurdamente reconciliado con el mundo. Sin embargo me planteo ahora lo más básico, como si lo que llegase no fuera una nueva vida sino mi Espejo definitivo: el ser vivo que llega ahora al mundo humanizará mi existencia, le dará sentido, será el testamento, el motivo, la gracia de lo que soy, cualquier cosa: células, momentos, espacio, lugar, sentimientos.
Me siento incapaz, ahora mismo, de acabar ninguna frase con un etcétera.

1 comentarios:

Antonio MC | 9 de marzo de 2010, 9:56

Mi más cálida Enhorabuena para ambos!!
Mucha Suerte :-)

"Y si algún día tienes hijos, intenta que sean como esos tipos flacos de los que hablaba Julio César, a la manera de Casio: gente de dormir inquieto, peligrosa y viva. La que quita el sueño a los apoltronados y a los imbéciles."

Nadie dijo que fuera fácil.

Me habéis alegrado la semana. Esto es Superespecial. De verdad. Me ha emocionao. Un fuerte abrazo